Visitar Raffy es descubrir un viñedo entendido como un ecosistema vivo. A través de recorridos y degustaciones personalizadas, los visitantes conocen la filosofía de la Familia Zanchetta y una forma de elaborar vinos en la que la sonoterapia y la bioenergía forman parte del trabajo cotidiano desde hace más de 15 años.
Entre viñedos, naturaleza y Cordillera, la experiencia propone percibir el entorno de otra manera: experimentar cómo el sonido hace vibrar el agua, escuchar los impulsos de las vides transformados en música y, finalmente, descubrir en la copa los vinos que nacen de este particular método de producción.
Una propuesta íntima y sensorial para acercarse a Gualtallary, su paisaje y sus vinos desde una perspectiva diferente.